A veces no necesitamos tener todas las respuestas para seguir avanzando. Basta con dar un paso más, cuidar a quienes dependen de nosotros y permitirnos encontrar pequeños momentos de luz incluso en los días más difíciles.
Porque algunas mañanas no cambian el pasado, pero sí pueden recordarnos por qué vale la pena mirar hacia el futuro.