La vitamina K es un nutriente que participa en la activación de determinadas proteínas del organismo. Existen diferentes formas de vitamina K, entre ellas la K1 y la K2.
La vitamina K1 se encuentra principalmente en verduras de hoja verde, mientras que la K2 incluye varias formas conocidas como menaquinonas, presentes en determinados alimentos fermentados y productos de origen animal.
La K2 ha despertado especial interés porque interviene en proteínas relacionadas con el metabolismo del calcio, tanto en los huesos como en los vasos sanguíneos.
Una de ellas es la proteína Gla de matriz, conocida como MGP. Esta proteína participa en mecanismos que ayudan a limitar la calcificación vascular.
Por esta razón surgió una pregunta interesante: si la vitamina K ayuda a activar esta proteína, ¿podría aumentar la protección de las arterias?
La respuesta todavía no es tan sencilla.
¿Por qué interesa la vitamina K2 en personas con diabetes?
La diabetes tipo 2 puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares. Cuando existen niveles elevados de glucosa durante largos periodos, además de otros factores como hipertensión, colesterol elevado o exceso de peso, aumenta la posibilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular.
También existe interés científico en la calcificación de las arterias, un proceso en el que se acumulan minerales dentro de las paredes vasculares.
La vitamina K participa en mecanismos relacionados con este proceso, por lo que algunos investigadores han estudiado si aumentar la disponibilidad de vitamina K podría influir sobre la calcificación.
El problema es que una explicación biológica no demuestra automáticamente que un suplemento produzca un beneficio clínico.