No porque demostrara que mi esposa me quería.
Ya sabía que lo hacía.
Me recordó que el amor no se prueba con sospechas, gestos grandilocuentes o regresos perfectos a casa.
No porque demostrara que mi esposa me quería.
Ya sabía que lo hacía.
Me recordó que el amor no se prueba con sospechas, gestos grandilocuentes o regresos perfectos a casa.