También explicaba por qué Lucía nunca había vendido las tierras de San Miguel del Valle, aunque durante dos años había tenido razones suficientes para hacerlo.
Mateo
tomó el recibo otra vez.
—¿Qué tuvo que ver esa persona con los niños?
—Más de lo que tú sabes.
Lucía se acercó al cajón y sacó otro objeto pequeño.
No era un documento nuevo.
Era algo que había guardado junto con la pulsera.
Mateo lo reconoció como parte de aquella etapa que había decidido borrar.
Lo miró sin tocarlo.
—¿Por qué guardaste todo esto?
Lucía respondió con una calma que le dolió más que cualquier reproche.
—Porque ellos algún día iban a preguntar por ti.
Mateo volteó hacia los tres niños.
El mayor estaba sentado en el piso.
Los otros dos jugaban cerca de él.
Eran pequeños, pero ya tenían una rutina propia.
Había objetos sencillos alrededor de ellos.
Una herramienta infantil.
Una cobija.
Algunos juguetes gastados.
Nada parecía pertenecer a la vida de lujo que Mateo llevaba en la Ciudad de México.
Y, sin embargo, aquella casa contenía
algo que su penthouse no tenía.
Una vida que había continuado sin él.
Mateo se agachó lentamente.
El niño que lo había llamado papá levantó la mirada.
—¿Tú eres mi papá?
La pregunta no tenía acusación.
Eso hizo que fuera todavía más difícil responder.
Mateo tragó saliva.
—Sí.
El pequeño lo observó durante unos segundos.
Después señaló su propia ceja.
—Tienes una igual.
Mateo se tocó la cicatriz.
La misma que había visto en el rostro del niño cuando estaba entre los surcos.
Por primera vez comprendió que no había regresado a un pueblo donde todavía lo esperaban.
Había regresado a una familia que había aprendido a vivir sin él.
Lucía tomó asiento.
—Ahora sabes por qué no podía vender la parcela.
Mateo levantó la cabeza.
—¿Qué tiene que ver la parcela con esto?
Lucía señaló hacia la ventana.
Desde ahí podían verse parte de las tierras.
Mateo había regresado
precisamente para comprarlas.
Su empresa necesitaba esas parcelas para cerrar el contrato más grande que había tenido hasta entonces.
Había pensado que bastaba con hacer una oferta.