PARTE 2: LA CASA NO ERA DE ELLA

A las ocho y diecisiete de la mañana, tres vehículos se estacionaron frente a la casa azul.

Lucía estaba amamantando a Emilia cuando escuchó el primer portazo.

Después otro.

Y otro.

Se acercó lentamente a la ventana.

Doña Rosa estaba frente al zaguán con dos maletas enormes.

Detrás de ella, Maribel descargaba bolsas, cajas y juguetes.

Tomás sacaba un televisor del automóvil.

Los niños corrían por la banqueta.

No habían venido a preguntar.

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