Y después miré a mi hija.
Eso era exactamente lo que estaban esperando.
Querían un padre furioso.
Querían una pelea.
Querían una denuncia contra mí.
Querían convertirme de víctima en amenaza.
Así que hice algo distinto.
Envié la grabación a mi abogado.
Después solicité formalmente que la investigación fuera trasladada fuera del círculo municipal donde Arturo Alcázar tenía influencia.
Esa noche, mientras un portal local publicaba que Valeria había sufrido un accidente doméstico, recibí un mensaje de un número desconocido.
Solo contenía 4 palabras.
Yo grabé lo que pasó.
Debajo había un video de 6 minutos.
Lo abrí.
Rodrigo apareció junto a su camioneta.
En la mano llevaba una barra metálica.
Esteban cerraba el portón.
Valeria estaba en el suelo intentando arrastrarse hacia la puerta de la casa.
Y en el segundo piso apareció Verónica.
Mi hija levantó el rostro hacia ella.
Hasta sin sonido podía verse que estaba gritando.
Verónica se quedó inmóvil.
Después extendió una mano.
Y cerró la cortina.
Sentí que me faltaba aire.
Llegó otro mensaje.
Me llamo Renata.
Tengo 16 años.
Rodrigo es mi papá.
Valeria no fue la primera.
Parte 2: Vi el video 3 veces.
No porque quisiera hacerlo.
Necesitaba asegurarme de que nada pudiera interpretarse de otra manera.
Guardé varias copias y envié una directamente a mi abogado.
Otra llegó a la Fiscalía del Estado.
Renata aceptó declarar únicamente si la sacaban de la casa Alcázar antes de que su padre descubriera lo que había hecho.
La conocí 2 días después.
Era una adolescente delgada, con las manos temblando y los ojos rojos de no dormir.
Se sentó frente a 2 investigadores.
—Mi papá me quitó el celular y borró el video —explicó.
—Entonces, ¿cómo lo conservaste?
—Mis fotos se respaldan automáticamente en otra cuenta.
El investigador abrió la carpeta.
—Dijiste que Valeria no había sido la primera.
Renata bajó la mirada.
—Hace 3 años pasó algo parecido.
La habitación quedó en silencio.
—¿Con quién?
—Un muchacho llamado Emiliano Rivas.
Conocía el apellido.
Su padre había trabajado como mecánico para una empresa de transporte de Arturo Alcázar.