Chapter 2: LAKA RAVERDADERA DUEÑA DEL IMPERIO

—Esto es una toma de control —dijo Dominic.

—Es una participación que tu socio fundador, el padre de estas dos mujeres, dejó por escrito —respondió Richard—. Tú recibiste el capital hace quince años y no preguntaste de quién era. Preguntar te convenía menos que presumir.

Caroline se sentó en el brazo del sofá, como si las piernas le hubieran pedido tregua. Tenía ojeras. De cerca, el abrigo gris estaba gastado en los puños. El anillo era lo único nuevo.

—¿Me vas a denunciar? —me preguntó.

—Quiero la verdad —dije—. Quiero saber por qué estás en la puerta del doctor Kerr tres días antes de que papá muriera. Quiero saber quién escribió mi nombre tachado. El resto lo dirá Helena, no mi rabia.

Helena fotografió el borrador sobre la mesa, delante de todos, y lo metió en un sobre suyo.

—Nadie se queda con el original en el bolsillo. Copia para el médico, copia para el juzgado, copia para el fideicomiso. Evelyn, recoge solo lo que es claramente tuyo y que quepa en una maleta. La casa se discute en el divorcio, no en un pasillo.

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