La investigación tendría que determinar exactamente qué había ocurrido y cuáles eran sus responsabilidades.
Pero había una pregunta que no me dejaba dormir.
¿Por qué Greta?
¿Por qué aquella mañana?
La respuesta llegó una semana después, cuando Daniel me pidió que escuchara una grabación de una conversación que había mantenido con su hermano.
Antes de reproducirla, me explicó que la había conservado porque Owen le había hecho una petición que le parecía preocupante.Le di al botón de reproducción.
Primero escuché la voz de Daniel.
—¿Por qué necesitas que ella confíe tanto en ti?
Después, la voz de Owen.
—Porque no tengo a nadie más.
—Eso no te da derecho a meterte en su vida.
Hubo un ruido, como si alguien hubiera dejado un vaso sobre una mesa.
Entonces Owen respondió: