crea una falsa sensación de inmunidad moral, haciendo que quienes lo poseen crean que pueden pisotear los sentimientos de los demás sin enfrentar repercusiones.
Este fenómeno psicológico es la raíz de numerosas injusticias cotidianas que ocurren tanto en fiestas de la alta sociedad como en entornos laborales ordinarios.
Desvalorización del esfuerzo ajeno
Despreciar el trabajo de limpieza o cualquier otra labor esencial refleja una profunda ignorancia sobre el funcionamiento real de la sociedad y el valor del esfuerzo honesto.
La historia de Carmen Maria Márquez nos recuerda que todas las profesiones merecen el máximo respeto y que ningún título o cuenta bancaria otorga el derecho de humillar a otro.
Estereotipos ligados a las clases sociales
Los prejuicios económicos se alimentan de estereotipos preestablecidos que reducen a las personas a su nivel de ingresos o vestimenta, ignorando por completo su intelecto, historia y dignidad.