La niña pintó el rostro del millonario dormido y acabó descubriendo al verdadero ladrón de la mansión. (16 de julio de 2026)

La chica se dio la vuelta, orgullosa.

—Le estoy dando color, mamá. Estaba durmiendo tristemente.

Rodrigo abrió los ojos.

Y Elena comprendió que, en aquella casa donde todo tenía un precio, su hija había tocado precisamente aquello que nadie se atrevía a mirar.

¿Qué harías si fueras Elena: disculparte, defender a tu hija o renunciar antes de que la humillaran aún más?
PARTE 2

Durante unos segundos, ni siquiera se oía la lluvia.

Elena colocó la bandeja en una mesita auxiliar. Observó el sol amarillo en la mejilla de Rodrigo, la nube azul torcida y la línea roja sobre su nariz. No vio un juego infantil. Vio el alquiler atrasado y la posibilidad de que perdiera su trabajo.

—Señor, por favor perdóneme —dijo con la voz quebrada—. Sofía no lo entiende. Lo arreglaré todo, pagaré lo que sea necesario. No fue por malicia.

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