—Esta noche nos haremos millonarios —presumía Everett—. El fondo Sterling está prácticamente convencido.
Sabrina sonrió.
—Y después podremos dejar atrás ciertos problemas personales.
Mi suegra soltó una carcajada.
—Pobre Imogen. Seguro sigue en casa lavando los platos.
En ese instante, las luces disminuyeron.
El presentador subió al escenario.
—Damas y caballeros, recibamos a la presidenta y propietaria de Sterling Investment Group.
Las puertas se abrieron.
Entré acompañada de Daniel y mi equipo directivo.
El salón comenzó a aplaudir.
Everett levantó la mirada y su sonrisa desapareció.
Sabrina dejó caer su copa.
Subí al escenario.
—Buenas noches. Soy Imogen Sterling, fundadora y propietaria de Sterling Investment Group.
Everett se levantó bruscamente.
—¡Eso es imposible!
Lo miré con tranquilidad.
—Buenas noches, Everett. Me alegra que hayas podido venir.
Los invitados comenzaron a murmurar.
—¡Imogen, tenemos que hablar! —exigió.
—Hace unas horas no querías que te acompañara porque necesitabas parecer un hombre exitoso.
Ahora parece que cambiaste de opinión.
Sabrina bajó la cabeza.