Me aparté.
—Tú abandonaste nuestro matrimonio mucho antes de esta noche.
Salí de aquella habitación sin mirar atrás.
Al día siguiente, Sterling Investment Group anunció que no financiaría a Hale Enterprises.
Mi equipo entregó las pruebas correspondientes a las autoridades.
Las cuentas sospechosas quedaron bajo investigación y Everett tuvo que responder por sus decisiones.
Su empresa entró en una profunda crisis.
Pero había algo que me preocupaba: cientos de trabajadores inocentes podían perder sus empleos.
Por eso pedí a Daniel que estudiara una posible adquisición de los activos rentables, mediante un proceso legal y transparente, sin beneficiar a Everett.
—¿Está segura, señora Sterling?
—Ellos no tienen la culpa de los errores de su jefe.
Mientras tanto, inicié los trámites de divorcio.
Everett me llamó durante semanas.
Primero me insultó.
Después culpó a Sabrina.
Finalmente comenzó a decir que todavía me amaba.
No respondí.