No respondí.
—Cuando vi la patrulla, pensé en los vecinos, en la vergüenza y en lo que iban a decir. No pensé en lo asustada que había estado mi nieta.
Le tembló un poco la voz.
—Y cuando Megan me pidió que dijera que estaba desesperada, lo hice. Ni siquiera me detuve a pensar que estaba mintiendo sobre algo tan serio.
Por primera vez desde aquella tarde, mi mamá no buscó justificar a mi hermana.
—Te fallé, Elena. También le fallé a Lily.
Respiré hondo.
—No solamente me lastimó que defendieras a Megan. Me lastimó que me hicieras sentir exagerada mientras yo estaba buscando a mi hija.
Mi mamá asintió con los ojos húmedos.
—Lo sé.
Le expliqué que no podía volver todo a la normalidad de un día para otro. Por el momento, nadie de la familia cuidaría a Lily sin mi presencia y no permitiría encuentros con Megan.