PARTE 2 / Durante el desayuno, mi esposo me arrojó café hirviendo al rostro porque me negué a darle mi tarjeta bancaria a su hermana. Me dijo: “O obedeces o te vas”. Fui al hospital, guardé el informe médico y, al regresar, dejé mi anillo de bodas sobre la mesa… sin imaginar lo que él encontraría después

Valeria sintió un escalofrío.

—¿Cuánto dinero?

—En total, poco más de tres millones de pesos durante dos años.

Valeria se quedó sin palabras.

—Eso es imposible.

—Utilizaron pequeñas cantidades para evitar alertas. Algunas transferencias fueron hacia Rebeca. Otras a empresas fantasma.

—¿Alejandro creó esas empresas?

—Una está registrada a nombre de su madre. Otra a nombre de un amigo.

Valeria apoyó las manos sobre la mesa.

El dolor ya no estaba en su rostro.

Estaba en el pecho.

No porque aún amara a Alejandro, sino porque comenzaba a entender la dimensión de la mentira.

Mientras ella trabajaba, ahorraba y planificaba el futuro, él había convertido su matrimonio en una operación de saqueo.

—Quiero recuperar todo lo posible —dijo.

—Lo intentaremos. Pero hay otra cosa.

Mariana le mostró una fotografía.

Era una captura de una conversación entre Alejandro y Rebeca.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *