Había incluso renders de cómo quedaría el edificio renovado.
Y un botón para solicitar información.
—¿Quién está vendiendo esto?
Mariana señaló la parte inferior.
Una empresa llamada RS Desarrollos.
Alejandro conocía esas iniciales.
Roberto Salgado.
Se puso de pie tan rápido que la silla raspó el piso.
—No puede ser.
Pero mientras más miraba, peor se volvía.
Su edificio estaba siendo anunciado como un proyecto futuro sin su autorización.
Alguien estaba intentando vaciarlo.