Un granjero sordo se casa con una chica obesa por una apuesta; lo que ella le sacó del oído a su esposo dejó a todos atónitos.-TANTONA

Control de peso

Clara sintió que la vergüenza y la furia

la ahogaban.

—Entonces yo valía una deuda para mi padre… y una apuesta para mi hermano.

Discapacidad auditiva

Elías levantó la mirada.

—No para mí.

Ella lo miró en silencio.

—¿Entonces por qué aceptaste?

Él tardó tanto en responder que Clara pensó que no lo haría.

—Porque estaba cansado de estar solo. Y porque pensé que una mujer obligada a venir conmigo no esperaría demasiado de mí.

Casa y jardín

Esas palabras la atravesaron.

Dos personas vendidas por el mismo mundo, pensó Clara. Él, por ser distinto. Ella, por ser mujer.

Aquella noche, no hablaron más. Solo se sentaron juntos junto al fuego, hombro con hombro, sabiendo que por fin se estaban viendo de verdad.

El conflicto llegó con la primavera.

Tomás apareció en el rancho con dos hombres y una sonrisa sucia. Quería dinero. Decía que Clara, como hija de Julián Valdés, tenía derecho a reclamar una vieja parcela de la familia, y que

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