“Hay algo dentro de tu oído. Déjame sacarlo.”
Él negó con violencia. Le arrebató la libreta y escribió:
“Es peligroso.”
Clara tomó el lápiz y respondió:
“Más peligroso es dejarlo ahí. ¿Confías en mí?”
Elías la sostuvo con la mirada durante unos segundos eternos. Después, muy despacio, asintió.
Clara trabajó con el pulso temblando, pero la decisión clavada en el pecho. Introdujo las pinzas poco a poco, mientras él se aferraba al borde de la mesa hasta ponerse blanco. Sintió resistencia. Luego un tirón. Y de pronto, algo salió retorciéndose entre el metal.
Parte 2…

Un ciempiés largo, oscuro, cubierto de sangre.
Cayó en un frasco de cristal con alcohol. Clara lo miró horrorizada. Elías, en cambio, la miró a ella… y entonces se rompió.
Por primera vez desde que lo conocía, lloró.