Un niño desconocido le hizo dudar de seis meses de diagnósticos

La historia todavía no permite escoger.

Y eso mantiene toda la tensión donde debe estar.

En un padre.

En una hija.

En una casa.

Y en una pregunta que nadie había formulado durante seis meses:

¿Y si la pérdida de visión de Lila no empezó dentro de su cuerpo?

Vincent no tenía respuesta.

Todavía.

Solo tenía el miedo de que fuera posible.

Y desde aquella tarde, ninguna comida servida frente a su hija volvería a parecerle completamente inocente hasta saber la verdad.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *