Así que la pregunta cambia.
No:
“¿Mi esposa está envenenando a Lila?”
Eso presupone demasiado.
La pregunta correcta es:
“¿Qué vio este niño y puede explicar los síntomas de mi hija?”
A partir de ahí, todo debe construirse.
El tiempo también importa.
Seis meses.
Si existiera una causa externa repetida, habría un patrón temporal.
Si no, el diagnóstico progresivo seguiría siendo una posibilidad.
¿Los síntomas cambian fuera de casa?
¿Cambian según alimentos?
¿Hubo periodos de mejoría?
No hay datos.
No podemos inventarlos.
La historia no es todavía un rompecabezas resuelto.
Es el instante en que alguien descubre que quizá estaba armando el rompecabezas equivocado.
Vincent miró hacia donde el niño había estado.
La gente se movía.
Un parque no es un espacio controlado.
Ese hecho probablemente le molestaba.
En sus
oficinas podía cerrar puertas.
En sus propiedades podía saber quién entraba.