Ramiro y Patricia intercambiaron miradas vacilantes antes de hundirse en sus sillas de cuero. 💺Licenciado Morales se adelantó, abriendo su maletín de cuero y colocando tres gruesos conjuntos de documentos legales encuadernados en cinta roja en el centro de la mesa. 📑
“Aclaremos la situación”, comenzó el notario, aclarándose la garganta mientras ajustaba sus gafas. 👓“Ayer por la mañana, señor. Aurelio Ramírez llegó a esta ciudad disfrazado con ropa desgastada para realizar una prueba personal de carácter respecto a sus herederos inmediatos. No perdió su granja. No tiene deudas pendientes, ni pasivos legales, ni problemas financieros en absoluto”.
Ramiro frunció el ceño, su frente frunciendo el ceño en la confusión. 🤔“¿Una prueba? ¿De qué estás hablando?”
“Hace dos semanas”, continuó Licenciado Morales, retirando recibos bancarios certificados sellados por el Tesoro Federal, 🏛️“Don Aurelio finalizó la venta oficial de tres parcelas de tierras de cultivo en San Miguel Tecomatlán al consorcio estatal de infraestructura para el desarrollo del nuevo corredor industrial. El precio final de compra, totalmente procesado y despejado, fue precisamente de 198 millones 500 mil pesos”.