Capítulo 2: La carta que mi hermana nunca se atrevió a enviar

—Y lo hice.

—Sí. Pero cada vez que te miraba, recordaba que ella había amado a otro hombre antes que a mí.

Megan lo miró horrorizada.

—¿Eso significa que castigaste a Thomas durante toda su infancia por algo que no podía controlar?

Ray no respondió.

Continuó hablando como si necesitara vaciar todo lo que había guardado durante años.

—Cuando tu madre murió, encontré los documentos de la cuenta. Había dinero suficiente para empezar de nuevo. 
Cheryl y yo teníamos deudas, y el negocio estaba a punto de quebrar. Me dije que solo tomaría una parte. Después otra. Cuando quise darme cuenta, ya no quedaba nada.

—¿Y la firma falsa? —pregunté.

Bajó la mirada.

—Pensé que nunca lo descubrirías.

El silencio que siguió fue insoportable.

Megan tenía lágrimas en los ojos.

—Papá, ¿también le mentiste a Daniel? ¿Le dijiste que Thomas había muerto?

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