Capítulo 2: La carta que mi hermana nunca se atrevió a enviar

formado parte de esa familia.

—No te conozco lo suficiente para odiarte.

Escuché cómo soltaba el aire.

—Encontré la carta de papá. También encontré estados de cuenta y un documento firmado por él.

—¿Qué dicen?

—La cuenta de nuestra madre…

Me quedé helado.

—¿Qué pasa con ella?

—Papá retiró casi todo el dinero cuando tú tenías trece años. Y en el documento afirma que tú habías autorizado esos movimientos.

Sentí que las manos se me cerraban.

—Eso es imposible. Yo tenía trece años.

—Lo sé. Por eso te estoy llamando.

Megan comenzó a llorar.

—Pero hay algo peor, Thomas. En la caja también había una carta de papá dirigida a mí. Me pidió que nunca te buscara, que nunca te contara lo que había pasado y que, si algún día intentabas regresar, te dijera que no tenías nada que reclamar.

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