Rebecca asintió.
—El comité se reúne en una hora. Voy a pedir que el se discute. Si se sienta con su esposa, la reunión dura poco.
La palabra esposa me atravesó. Yo había sido esa palabra. Vanessa la usaba ahora como una llave.
Daniel no me miró. Miró a Eli.
—No quiero quitarles nada.
—Entonces dilo en ese almuerzo —respondió Eli—. En voz alta. Delante de los que te miden el puesto.
Elena recogió sus copias.
—Claire, los gemelos y yo estaremos en el campus. Si usted sale de ese almuerzo con un papel nuevo, no lo firme en el coche. Tráigalo. Si sale sin papel y con una excusa, también tráigala. Las excusas se archivan mejor cuando todavía están calientes.
La señora Ruiz se acercó a mí antes de irse.
—Guardé las cartas —susurró—. Creí que hacía bien al entregar informes a una madre. Si la firma no es suya, la escuela lo dirá por escrito. No voy a esconder mi error debajo
de otro.