Chapter 2: EL PREMIO QUE REVELÓ LA VERDAD

Esa tarde acudí a la universidad con los gemelos.

Daniel ya estaba allí.

También había dos abogados.

Sobre la mesa descansaba una propuesta de inversión.

—Quiero ayudarlos —dijo Daniel—. Su proyecto merece oportunidades.

Owen cruzó los brazos.

—¿Y
qué quieres a cambio?

Daniel pareció sorprendido.

—Nada.

Pero Eli abrió el documento.

Había heredado mi costumbre de leer hasta la última página.

—Aquí dice que la empresa recibiría los derechos exclusivos de comercialización.

El silencio se volvió incómodo.

Uno de los abogados intervino:

—Es una cláusula habitual en acuerdos de desarrollo tecnológico.

Eli levantó la mirada.

—Pero nosotros conservaríamos solo una pequeña participación.

Daniel frunció el ceño.

—Eso puede negociarse.

Me levanté.

—Entonces negociaremos con asesoría independiente. No firmaremos hoy.

Daniel parecía decepcionado.

—Claire, estoy intentando hacer algo bueno.

—Lo bueno no necesita hacerse deprisa.

La doctora Collins asintió.

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