- Ryan se ríe.
Es entonces cuando nosotros
Entró.
¿Qué idea debo tener para sentirme parte de algo?
Vanessa palideció.
Ryan se está levantando.
- Daniel…
- Callarse la boca.
Miré los papeles que había sobre la mesa.
Era una propuesta de inversión.
Empresas que no reconocíamos.
Transferencias.
Proyecciones financieras.
Y mi nombre.
¿Qué demonios es eso?
Vanessa viene hacia mí.
Puedo explicarlo.
Entonces explícalo.
No es lo que piensas.
Empecé a reír.
En ese momento comprendí lo estúpida que era esa frase.
Lo usé con Margaret muchísimas veces.
Me voy.
No transferí ningún otro dinero.
A la mañana siguiente hablé con el abogado y con mi contable.
Me enteré de que algunas de las cantidades que ya había transferido debían ser analizadas cuidadosamente y que tenía que proteger de inmediato mi acceso a las cuentas personales y a la empresa.