Minutos después, Valeria recibió una llamada.
—Detuvimos al conductor que iba a recoger a la bebé. Encontramos documentos relacionados con una mujer que lleva meses siguiendo su embarazo.
—¿Quién? —pregunté.
La investigadora colocó una fotografía frente a mí.
Reconocí inmediatamente aquel rostro.
Era la mujer que siempre encontraba en la sala de espera durante mis consultas prenatales. La misma que me había preguntado cuándo nacería mi hija.
—Se llama Claudia —explicó Valeria—. Y tenemos motivos para creer que fingió estar embarazada.
Sentí que el corazón se me detenía.
—¿Por qué?
Valeria me miró seriamente.
—PORQUE YA HABÍA PREPARADO UNA HABITACIÓN PARA SU HIJA, EMILY. Y LLEVABA MESES ESPERANDO EL MOMENTO DE LLEVÁRSELA.
PARTE 3
Me quedé mirando la fotografía de Claudia. Recordaba perfectamente a aquella mujer. Siempre aparecía en mis consultas prenatales, sonriendo y haciendo preguntas sobre mi embarazo.
Una vez incluso había acariciado mi vientre y me había dicho: “Tu bebé será muy especial”.
Ahora comprendía que llevaba meses vigilándonos.
—¿Por qué quería a mi hija? —pregunté entre lágrimas.