Estaba hablando de otra cosa.
Había dejado atrás la vida que Ethan había destruido.
Había dejado atrás la necesidad de que él reconociera su valor.
Había dejado atrás la espera de una disculpa.
Y había dejado atrás la idea de que todavía necesitaba un lugar dentro de la familia Whitmore.
Sarah tomó la manija de la puerta.
La abrió por completo.
Ethan pareció prepararse para entrar.
Sarah se hizo a un lado, pero no para recibirlo.
—Por eso tú y Chloe tienen que irse.
Ethan se quedó frente a la entrada.
Chloe soltó lentamente su brazo.
Por primera vez desde que había bajado de la camioneta, su seguridad pareció tambalearse.
—Sarah, no tienes que convertir esto en otra pelea —dijo Ethan.
—No estoy peleando contigo.
Aquello lo desconcertó más que cualquier grito.
Sarah no estaba buscando una pelea.