Después miró a Sarah.
Y volvió a elegir a Chloe.
Ese momento terminó de romper algo dentro de Sarah.
No porque dejara de querer a Ethan de un día para otro.
Sino porque entendió que no podía obligar a alguien a mirar una verdad que había decidido ignorar.
El divorcio llegó después.
Diez años pasaron.
Sarah regresó a su ciudad natal y abrió una clínica pequeña. Ya no podía hacer las operaciones que antes definían su carrera, pero encontró una forma de seguir ejerciendo la medicina con una sola mano funciona
Su vida era distinta.
Más pequeña en algunos sentidos.
Más difícil en otros.
Pero era suya.
Y su hijo seguía con ella.
Solo que ahora cabía dentro de una urna.
Sarah la mantenía a su lado cuando Ethan apareció frente a la clínica.