Miles de personas exigían saber por qué habían expulsado a una pasajera con boleto válido.
Otros preguntaban por las medicinas destruidas.
Un periodista médico había confirmado públicamente mi identidad.
—No me importa —dije.
—Debería importarte un poco. La aerolínea acaba de decir que tú “representaste un riesgo para la seguridad”.
Levanté la mirada.
—¿Eso dijeron?
—Comunicado oficial.
Daniel leyó:
—“La pasajera fue desembarcada debido a comportamiento agresivo y negativa a seguir instrucciones de la tripulación”.
Sonreí.
—Perfecto.
Daniel me conocía demasiado bien.
—Esa sonrisa me preocupa.
Abrí mi computadora.
Guardaba todos los documentos.
Boleto.
Confirmación de asiento.
Registro de embarque.
Correos con la aerolínea.
Y, más importante aún, tenía fotografías tomadas minutos después del incidente.
Marcas en ambos brazos.
Maleta destruida.
Medicamentos aplastados.
También había pedido en el mostrador que dejaran constancia escrita del motivo real de mi expulsión.