Se habían negado.
Pero toda la conversación había quedado registrada por varias cámaras del aeropuerto.
—¿Vas a demandarlos?
—Todavía no.
—¿Entonces?
—Primero quiero ver hasta dónde están dispuestos a mentir.
En Nueva York, Ethan empeoraba.
Su ritmo cardíaco se volvió inestable.
Los médicos consiguieron estabilizarlo temporalmente, pero todos sabían que la situación era precaria.
Claire entró en su habitación.
Su hermano tenía cables en el pecho y una vía central colocada en el cuello.
—¿Encontraron a Amelia? —preguntó él.
Claire negó con la cabeza.
—Todavía no.
—¿Sabes qué pasó?
Ella dudó.
Luego le contó todo.Cuando mencionó las ampollas destruidas, Ethan cerró los ojos.
—Esas eran para mí, ¿verdad?
—Sí.
—¿La trataron así por darme un asiento?