Noah se acercó y me abrazó.
—¿En qué piensas, mamá?
Sonreí. —En que, después de todo, la vida nos regaló un final hermoso.
Él me besó la frente.
—No es el final, mamá. Apenas estamos comenzando.
Y por primera vez en muchos años, supe que tenía razón.
Gracias por haber acompañado esta historia hasta el final. ❤️ Sin importar las pruebas que la vida nos haga enfrentar, siempre creo que Dios está a nuestro lado y que cuida de cada uno de nosotros. 🙏✝️
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Te deseo a ti y a tu familia un día lleno de paz, alegría y hermosas bendiciones. Que Dios te proteja y cuide siempre de ti. ❤️🙏