Valeria levantó la cabeza de golpe.
—No pueden revisar mi teléfono sin permiso.
—Podemos hacerlo con una orden judicial —respondió el agente—. Y ya la tenemos.
En
la pantalla aparecieron los mensajes.
Santiago: “Mañana usa la camioneta de Sofía. El olor la va a marear cuando maneje. Si choca, parecerá que llevaba químicos de su negocio”.
Valeria: “¿Y si va con Renata?”
Santiago: “La niña estará en el preescolar. Tú solo asegúrate de que Sofía recoja el coche después de la comida”.
Valeria: “Luego firmas el divorcio y dices que es irresponsable”.
Santiago: “Con una causa penal pierde la casa y la custodia. Yo quedo libre”.
PRUEBA VISUAL: ¿CUÁNTOS BURROS PUEDES VER?
El plan no era matar
a Renata. Era provocar que Sofía se intoxicara al conducir, sufriera un accidente y quedara como una mujer negligente que almacenaba productos peligrosos para su negocio. Santiago quería divorciarse sin repartir los bienes que ella había pagado y proteger su ascenso corporativo.