Mi mamá siempre había sido una mujer preocupada por lo que dijeran los vecinos. No soportaba las discusiones frente a otras personas ni que alguien hablara mal de nuestra familia.
Pero aquella noche había preferido proteger una versión falsa antes que reconocer lo que le había pasado a su nieta.
—Te preocupó más la patrulla que Lily —le dije.
No intentó responder.
Ruiz terminó de anotar sus declaraciones y explicó los siguientes pasos. Se levantaría el reporte correspondiente y se daría aviso a las autoridades encargadas de revisar una posible situación de abandono y riesgo para una menor.
Nos aclaró que no podía anticipar decisiones legales y que tendrían que evaluarse las pruebas.
Yo no quería que me prometiera un castigo.
Quería que lo ocurrido quedara registrado y que mi hija estuviera segura.
Recogí las cosas de Lily, su chamarra pequeña y la mochila que había llevado esa tarde. Megan intentó acercarse a mí junto a la puerta.