No sentí satisfacción al verlo incómodo. Había querido regalarle una noche agradable, no recordarlo para siempre en aquel momento. Pero tampoco podía fingir que el precio de su comodidad debía pagarlo Lily con su dignidad.
Mi hermano bajó un poco la voz.
—Podríamos haber arreglado esto después, entre nosotros.
—Te lo habría dicho en privado si hubieras tratado a Lily con respeto desde el principio.
—No entiendes lo que significa quedar mal con ciertos contactos.
—Sí entiendo lo que significa quedar mal. Lo estoy viendo desde que le quitaste la copa a mi esposa.
Ryan se pasó una mano por la frente. Por primera vez pareció cansado, no solamente molesto. Miró hacia las mesas y luego hacia el lugar donde estaban las cajas pendientes.
Durante un segundo pensé que tal vez iba a pedirle disculpas a Lily.
En lugar de hacerlo, preguntó: