Owen había tomado fotografías porque quería enseñárselas a su madre.
Pero alguien lo descubrió.
Lo que ocurrió después fue mucho más confuso de lo que todos habían creído.
El padre también ocultaba la verdad
La policía finalmente interrogó nuevamente al esposo.
Después de horas de preguntas, confesó que había mentido sobre una parte de aquella tarde.
No había provocado la desaparición de su hijo.
Pero sí había intentado proteger a uno de sus amigos y había ocultado información por miedo a quedar involucrado en el escándalo.
Cuando Owen desapareció durante la tormenta, el padre entró en pánico.
Pensó que revelar todo aquello podía destruir a la familia.
Y tomó una decisión terrible: guardar silencio.
Ese silencio había hecho que todos creyeran que el accidente era mucho más sencillo de lo que realmente había sido.