Y durante aquellos preciosos segundos, recuperé a mi madre.
Los agentes se aseguraron de que estuviera a salvo y nos recomendaron buscar atención médica urgente. Después de aquella noche, Daniel y yo acordamos que nunca volveríamos a encerrarla en su dormitorio.
Durante las semanas siguientes, los especialistas evaluaron sus síntomas y le diagnosticaron una forma de demencia. También revisaron sus medicamentos y comprobaron si existían otras enfermedades que pudieran empeorar su