La letra era inconfundible.
Mi querida Evelyn:
Si estás leyendo esto, significa que tu padre finalmente intentó quitarte aquello que te pertenece.
Sentí que el corazón se me detenía.
Continué leyendo.
Hay algo que nunca te conté sobre la fortuna de nuestra familia. Tu padre cree que heredó todo lo que construí, pero se equivoca.
Tragué saliva.
La casa de campo no es el verdadero legado. Es el lugar donde guardé las pruebas.
Dentro de la caja metálica encontré una llave y varios documentos.
El primero era un acuerdo empresarial fechado treinta años atrás.
Mi abuelo había fundado una compañía de ingeniería naval.
Con el tiempo, aquella empresa había sido absorbida por un importante contratista de defensa.
Reconocí inmediatamente el nombre.
Atlantic Defense Systems.
Había trabajado con algunos de sus equipos durante mi carrera militar.
Pero nunca supe que mi abuelo había participado en su fundación.