“Mason, si estás leyendo esto, significa que no conseguí encontrarte a tiempo. Hay algo sobre tu madre y sobre mi familia que debí contarte hace muchos años.”
Pero Mason no estaba señalando aquella frase.
Señalaba la última línea de la página.
“Y antes de acercarte a Henry, necesito que sepas por qué tu madre me hizo prometer que jamás le revelaría quién eras realmente.”
Y luego me iba.
Siempre con la misma frase:
“Lo hacemos otro día.”
Mi móvil vibró encima de la mesa.
Mi madre lo miró antes que yo.
“Cógelo, si es importante.”
Ahí lo entendí.
Ella ya no esperaba que me quedara.
Había aprendido a dejarme marchar.
Cogí el móvil.
Lo puse en silencio.
Luego lo dejé boca abajo sobre la mesa.
Mi madre me miró como si acabara de hacer algo enorme.