PARTE 2: LAS TRES HIJAS QUE HICIERON TEMBLAR AL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL TRIBUNAL

—¿Qué quiere decir?

Ernesto abrió la carpeta.

Dentro había una fotografía tomada veinticuatro

años atrás.

Mostraba a una mujer joven entrando en la escuela con una manta amarilla entre los brazos.

Sofía sintió un escalofrío.

—Esa manta…

Don Chema reconoció inmediatamente la fotografía.

—Es la manta en la que encontré a mi Sofía.

Ernesto asintió.

—La mujer se llamaba Mariana Robles.

Lucía abrió los ojos.

—¿Robles?

—Era la hermana del director.

Sofía retrocedió.

—¿Está diciendo que esa mujer era mi madre?

Ernesto bajó la mirada.

—Soy la licenciada Sofía Hernández, abogada. Solicito autorización para presentar pruebas recién obtenidas que contradicen la acusación.

El director Robles golpeó la mesa.

—¡Esto es un espectáculo! ¡Ese viejo robó dinero público!

Sofía lo miró sin pestañear.

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