—¿Qué es?
—Una evaluación adicional de riesgo.
—¿Por qué no está?
—Pregunta.
Lo hice.
La oficina respondió que aquel anexo era “interno” y no formaba parte del paquete entregable.
Mara frunció el ceño.
—¿Eso es normal?
—No lo sé.
—Entonces dejamos de adivinar.
Esa tarde buscamos ayuda profesional independiente para revisar únicamente los documentos.
No quería un salvador.
No quería alguien que entrara prometiendo destruir a nadie.
Quería saber qué había firmado.
Qué debía.
Qué podía exigir.
Y qué parte de la historia de Jack estaba respaldada por papeles.
La revisión tardó varios días.
Mientras tanto, las llamadas aumentaron.
El tono cambió.
Primero había sido preocupación.
Después urgencia.
Luego apareció una oferta.
“Podemos resolver anticipadamente parte de la obligación si firma una modificación esta semana.”
Leí el mensaje.
Mara también.
—¿Por qué ofrecerían eso?