años. La niña figura en sus papeles como Elena Cruz. No es adopción. Es escondite. Fui allí hace dos días y no me atreví a tocar el timbre. Vi una luz en una ventana alta y una bicicleta de juguete en el porche. Hoy supe que usted había encontrado a Olivia porque Orión la encontró primero. Por eso vine. Si Lorenzo se entera de que la carta salió de esta caja, moverá a la niña antes del amanecer.
Uno de los guardaespaldas habló desde el pasillo.
—Señor, hay un coche que no arranca. Lleva diez minutos con el motor en marcha.
Dante asintió sin mirarlo.
—Que no se acerquen a la puerta. Rosa, usted se queda con nosotros hasta que Elena esté en un lugar donde mi tío no firme los gastos.
—No tengo esa valentía todos los días —dijo ella.