Sofía frunció el ceño.
—¿Vergüenza de nosotros?
—Vergüenza mía —dijo Daniel—. De haber creído una hoja de papel durante años. De haber esperado el momento perfecto para llamar y haber dejado que el momento nunca llegara. Tenía miedo de que me odiaran. Ese miedo no es una excusa. Es la razón por la que llegué tarde.
Ningún niño lo abrazó. Tampoco lo echaron. Noah guardó la información como guardaba las instrucciones de las guirnaldas: completa, para usarla después.
Lena entró con café y con leche. Dejó los vasos y se quedó de pie.
—La terminal de la oficina de Vance quedó registrada —dijo—. No tengo el contenido de lo que vieron. Sé la hora y el usuario. El usuario es administrativo, no el general en persona. Alguien de su entorno abrió el expediente médico antiguo y el registro de su traslado. He pedido que bloqueen el acceso. Mañana sabremos si obedecen.