La dueña

Pedí entonces la documentación completa, sin levantar la voz, enumerando lo que necesitábamos para estudiar siquiera la posibilidad de una refinanciación. Quería los contratos de los préstamos, el detalle de la garantía personal de Arturo, los expedientes de los dos embargos, las facturas pendientes, el libro de obra actualizado y la estructura societaria vinculada a Briarwood, incluida la participación de Daniel. Cada documento que nombraba hacía la sala un poco más pequeña para el padre de Arturo, porque eran los papeles mínimos que cualquier empresa seria exigiría antes de poner dinero en un proyecto en problemas. Él intentó negociar el alcance, sugirió un resumen ejecutivo y postergar el resto, y yo le recordé que un resumen no paga salarios ni cancela embargos. Marcos apoyó mi petición con cifras y plazos, y la reunión se convirtió en una revisión, no en una celebración.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *