Por primera vez, el director perdió completamente su serenidad.
—¿Tienes cómo demostrarlo?
—El médico está dispuesto a entregar una declaración. Pero eso es solamente la mitad del problema.
Sacó el mensaje de Mariana.
El tratamiento experimental de Alejandro había mostrado en algunos participantes recuperación parcial y temporal de la producción espermática. El protocolo exigía controles periódicos porque los resultados podían cambiar drásticamente de un mes a otro.
Alejandro había faltado precisamente al estudio que debía realizarse después de su última fase de tratamiento.
—Quiero todos sus resultados —dijo Valeria—. Y quiero una prueba prenatal de paternidad en un laboratorio especializado. No voy a pasar siete meses escuchando rumores sobre quién es el padre de mis hijos.
Rafael tomó el teléfono.
—Nos vamos a Monterrey esta tarde.
Alejandro se negó al principio.
No quería viajar con Valeria. Apenas podía mirarla después de lo ocurrido.