Su padre fue terminante.
—Puedes sentir miedo, vergüenza o rabia. Pero no tienes derecho a esconderte de la verdad.
Durante el vuelo ninguno habló.
Valeria miraba por la ventanilla con una mano sobre el vientre. Alejandro permanecía rígido junto a ella.
En el centro médico los recibió el doctor Santiago Lozano, responsable del protocolo experimental.
Revisó durante casi una hora los estudios.
—Aquí está el problema —dijo finalmente.
Giró la pantalla.
—Alejandro comenzó con ausencia completa de espermatozoides. Pero después del tercer ciclo aparecieron células germinales activas. El resultado era insuficiente para considerarlo fértil en condiciones normales, pero definitivamente ya no era cero.
Alejandro quedó inmóvil.
—¿Entonces podía embarazar a alguien?
—Era improbable. No imposible.
Valeria sintió que el pecho se le aflojaba por primera vez en días.
El doctor continuó:
—Y hay otro dato. Tu último análisis fue realizado antes de la fase que produjo la mejor respuesta en otros participantes. Debiste repetirlo seis semanas después.