Verónica bajó los ojos.
—Me paralicé.
—No.
Por primera vez mi voz salió más dura.
—Paralizarte habría sido quedarte quieta.
Verónica comenzó a llorar.
—Tú hiciste algo.
Levantó la mirada.
—Cerraste la cortina.
Su declaración terminó confirmando buena parte del encubrimiento.
También tuvo que responder por haber dejado a nuestra hija indefensa.
Yo no pedí que destruyeran a Verónica.
Tampoco pedí favores.
Solo pedí que nadie pudiera volver a usar dinero, miedo o parentesco para escapar de lo que había hecho.
El proceso judicial duró más de 1 año.
Rodrigo y Esteban recibieron condenas que significaban décadas en prisión por la agresión a Valeria y por la muerte de Emiliano.
Arturo perdió empresas, propiedades y la libertad que durante años había dado por garantizada.
Paulina también fue procesada por encubrimiento y amenazas.