Solo contenía 4 palabras.
Yo grabé lo que pasó.
Debajo había un video de 6 minutos.
Lo abrí.
Rodrigo apareció junto a su camioneta.
En la mano llevaba una barra metálica.
Esteban cerraba el portón.
Valeria estaba en el suelo intentando arrastrarse hacia la puerta de la casa.
Y en el segundo piso apareció Verónica.
Mi hija levantó el rostro hacia ella.
Hasta sin sonido podía verse que estaba gritando.
Verónica se quedó inmóvil.
Después extendió una mano.
Y cerró la cortina.
Sentí que me faltaba aire.
Llegó otro mensaje.
Me llamo Renata.
Tengo 16 años.
Rodrigo es mi papá.
Valeria no fue la primera.
Parte 2: Vi el video 3 veces.
No porque quisiera hacerlo.
Necesitaba asegurarme de que nada pudiera interpretarse de otra manera.
Guardé varias copias y envié una directamente a mi abogado.