Sino al frente del equipo.
La investigación relacionada con Northbridge continuó por las vías correspondientes. Nunca necesité conocer cada detalle de las posibles sanciones para poder seguir adelante.
Lo que sí supe fue que la empresa corrigió mi expediente y reconoció formalmente mi trabajo.
Con respecto a Sophie, mi abogada inició el proceso para reclamar el préstamo.
Y Daniel dejó de tener acceso a mis cuentas
personales.
El acuerdo de divorcio finalmente quedó firmado.
Cuando recibí la copia definitiva, la guardé en un cajón.
No abrí champaña.
No hice una fiesta.
Salí a caminar por un parque cercano y compré un helado.
Era un martes cualquiera.
El sol brillaba.
Un perro corría detrás de una pelota.
Y por primera vez en años, no tenía que avisarle a nadie dónde estaba ni justificar por qué había decidido salir.
Aquella libertad tan sencilla me pareció extraordinaria.
Capítulo 14. El sorteo