PARTE 2 / El millonario llegó furioso a cobrar tres meses de renta atrasada… pero al abrirse la puerta encontró a una niña de siete años cosiendo hasta lastimarse las manos, y lo que había debajo del colchón cambió por completo el motivo de su visita…

Corrió hacia el colchón.

Metió la mano debajo y sacó un sobre arrugado.

—Me dijo que si venía el dueño se lo entregara.

Alejandro lo abrió.

Había $720 pesos.

También encontró una hoja doblada.

Era una lista escrita a mano:

“Medicinas: $1,460.”

“Consulta: $600.”

“Despensa: $840.”

“Renta: lo que alcance.”

Al final había una frase:

“Perdón, señor Cárdenas. No estoy huyendo. Solo necesito un poco más de tiempo.”

Alejandro cerró los ojos.

Sacó varios billetes de su cartera y los dejó sobre la mesa.

Lucía los vio.

—No puedo agarrarlos.

—¿Por qué?

—Mi mamá dice que nunca debemos tomar dinero que no ganamos.

Alejandro se quedó sin respuesta.

Lucía volvió a coser.

La máquina comenzó a sonar otra vez.

Tac, tac, tac.

Sus pequeños pies movían el pedal cada vez más despacio.

Hasta que su cabeza cayó hacia adelante por el cansancio.

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