PARTE 2 / El millonario llegó furioso a cobrar tres meses de renta atrasada… pero al abrirse la puerta encontró a una niña de siete años cosiendo hasta lastimarse las manos, y lo que había debajo del colchón cambió por completo el motivo de su visita…

Alejandro alcanzó a sostenerla antes de que golpeara la mesa.

—Lucía…

La niña abrió los ojos inmediatamente.

—Estoy bien. Me faltan seis.

—Ya no vas a coser hoy.

—Pero necesitamos pagarle a usted.

Aquellas palabras lo dejaron inmóvil.

Entonces escucharon una llave entrando en la cerradura.

La puerta se abrió.

Una mujer delgada, de unos treinta y tantos años, apareció sosteniendo una bolsa de farmacia.

Al ver a Alejandro junto a su hija, perdió el color del rostro.

—Señor Cárdenas…

Miró el sobre abierto.

Luego los billetes sobre la mesa.

—Por favor —dijo Mariana—. No nos saque. El viernes puedo darle otros $1,500.

Alejandro iba a responder cuando algo cayó de la bolsa de farmacia.

Era un documento doblado.

Lucía corrió a recogerlo.

Pero Alejandro alcanzó a leer el encabezado antes de que Mariana se lo quitara.

No era una receta médica.

Era una notificación dirigida a Mariana relacionada con el mismo edificio.

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